1931-32.
DESEMBARCO Y
TRANSPORTE
DEL MATERIAL.
Las
piezas de 15,24 cms. se recibieron en Mayo de 1931 a través de los
vapores correo.
El
puerto de Mahón reunía pésimas condiciones para el desembarco de
material pesado. Los barcos no podían atracar en los muelles por el fango
que existía pegado a ellos que obligaba, incluso a los correos, a tender
una plancha de más de 5 mts. de longitud.
Se
estableció como mejor solución, y más económica, el estacionamiento en
el puerto de una grúa flotante superior a 20 toneladas para verificar la
descarga de los tubos (de 9 toneladas) de las baterías pequeñas. Los
colosales cañones de grueso calibre, que artillaron nuestras dos piezas
de 38,1 cms., y que tanto asombro causaron en la población, fueron
desembarcados en Cala Figuera por el vapor "Brompton Manor" que
arribó en julio de 1932.
El
precio del transporte desde Barrow (Inglaterra), fue de 5.410-11-8 libras.
Como ya había ocurrido en fecha anterior el naufragio de un "pailebot"
que descargaba material, descansando en el fondo del mar uno de los obuses
que transportaba, tras varios estudios se utilizó para la descarga de los
cañones de gran tonelaje una grúa flotante Samson, de 100 toneladas, traída
al efecto desde Cartagena.
Las
piezas fueron aparcadas en el muelle de poniente sobre polines y,
posteriormente, montadas sobre "trucks" de 50 toneladas que
discurrieron sobre vías, arrastrados por locomóviles de tracción y
tractores "Holt"; de esta forma atravesaron el casco de la capital
menorquina hasta el empiece de la carretera Mahón-Alaior. Después
discurrieron sobre este trazado hasta nuestra Villa y, por el que diseñó
el Comandante Montaner, hasta la Posición de Llucalari. Fue necesario para
la operación el envío desde Ferrol de dos trucks de 60 toneladas, 100
metros de vía portátil y 224 polines; las grúas terrestres y vigas puente
fueron construídas en esta plaza.
En
la parte más elevada de la actual calle de José María Quadrado, en Mahón,
todavía hoy se puede observar un hito de los que sirvieron como punto de
apoyo a los dispositivos de amarre de los cables de tracción de las locomóviles
que salvaron esta pronunciada pendiente.