1932.
ARTILLADO DE LAS PIEZAS.
DOTACIÓN
DE MATERIAL
Y
ELEMENTOS DE CÁLCULO:
Es
en estos dos años cuando las tres baterías de la Posición de
Llucalari van tomando su forma actual.
Así
se proyecta el muro y puertas de cierre para las baterías de la Posición,
que formula el Comandante Montaner; y también se proyecta y presupuesta
la instalación de la Dirección de Tiro en la Batería para los cañones
de 15,24 cms., que formula
el Comandante de Ingenieros Don Rodrigo de la Iglesia y de Varo,
con un coste, en Ejecución material, de 81.120 pts., en ejecución por
Contrata de 97.980 pts. y en Ejecución por Gestión Directa de 93.190
pts.
En
Agosto de 1932 comienza el artillado de las piezas de 38,1 y se dota de
los elementos de anclaje y carrillería inferior a los pozos de cañones;
se inicia el muro y puertas de cierre para las baterías de la Posición
y se comunica que no se tiene asignación económica para esta y otras
obras necesarias.
Una
vez recibida la asignación solicitada, se procede al montaje de
blindajes planos para los cañones de 38,1 cm. y se continúan las obras
de construcción del muro y puertas de cierre de Llucalari; además se
construye un barracón desmontable destinado al aparcamiento del
material de montaje de la Batería de 38,1 que proyecta el Teniente de
Ingenieros D. Juan Mexia Antiga. También se proyectan, e instalan
en el mismo año, los montacargas de la Batería de 15,24 cm., lo
realiza el Comandante Montaner; una vez comenzadas las obras se comunica
que los ascensores de municionamiento exigen la construcción de unas
plataformas no incluidas en los presupuestos.
En
medio de toda esta urgente actividad, a finales de 1932
se dan por terminadas las obras de las baterías de 15,24 y 10,5
cm., y se procede a su entrega a la Comandancia de Ingenieros que a su
vez lo hace al Regimiento de Artillería; se realizan las pruebas de
fuego y de explanadas y se levantan las oportunas actas: Estas pruebas
consistían en, una vez terminado el artillado, realizar varios disparos
de control bajo determinadas circunstancias, con el fin de efectuar
mediciones y comprobar el perfecto funcionamiento de todos los elementos
de disparo de la nueva instalación; tanto fabriles, como mecánicos y
artilleros.
Los
trabajos de los dos hermanos mayores, los cañones de 38,1 cms., son lógicamente
más complicados y requieren una mayor dedicación de tiempo y personal (
2 Maestros, 8 obreros militares, uno eventual y 40 artilleros); y también
material: 2 Trucks de 60 toneladas, otros dos de 30, un tractor Holt, 4
Cricks hidráulicos de 30 toneladas y 2 de tornillo de 5, 80 mts. de vía,
2 cábrias de 4 ton., otra de 8 y una de 10, una camioneta y un camión
(la primera transporta personal, a excepción del de tropa que pernocta en
la Posición, y el camión efectúa dos viajes semanales).
Terminada
la construcción de su infraestructura y
procediéndose aún en Abril de 1932 a su artillado, era necesario
si se quería que en su día cumplieran su cometido, que dichos cañones
fueran dotados de los elementos imprescindibles para su dirección de
tiro; es decir, que se debían comenzar los trabajos de preparación de
las instalaciones que deberían albergar los diferentes aparatos que
conformaban el Sistema de Cálculo Vickers, incluyendo sus 50 toneladas de
cables: El sistema era de funcionamiento electromecánico y de cálculo
analógico. Su función consistía en hallar las coordenadas (posición)
del objetivo (enemigo) de forma continua, transformándolas posteriormente
en datos de tiro para las piezas y que estas pudieran batirlo.
Sus
múltiples y complejos elementos eran enormemente voluminosos. Estas
complicadas Direcciones de Tiro (D.T,s.) compuestas de mesas trazadoras,
mesas calculadoras, levas, numerosos sirvientes, etc., en realidad no eran
más de lo que, en su equivalente actual, sería el típico Ordenador
Personal digital de sobre-mesa o portátil: Estando equipado con un simple
programa informático de cálculo, e introduciéndole las coordenadas de
la batería y los datos de distancia, velocidad y rumbo del blanco
(continuados durante un intervalo de tiempo), hallaría la ley de
movimiento de ese objetivo; después resolvería el problema de dos móviles
(barco y proyectil) que han de encontrase en un punto (Punto Futuro, P.F.),
y establecería las coordenadas de ese P.F., convertiendolas
posteriormente en grados de elevación (distancia) y orientación (datos
de tiro que enviaría las piezas). Eso es lo que hacian las antiguas D.T,s.
analógicas.
Terminado
el Proyecto de instalaciones para la Dirección de Tiro de la Batería de
38,1 cms. Vickers, el mismo año comienzan las obras de esta y de la D.T.
de los cuatro cañones de 15,24. También se instalan los acumuladores
hidráulicos de cada una de las piezas de 38,1, necesarios para dotarlas
de movimiento automático y autónomo.
Con
la Posición casi lista, se realiza una exposición pública del
asentamiento de las baterías y de sus elementos y se fija un día para el
pago de los terrenos expropiados.
Finalizando
el año, se eleva un Acta de la Junta Local de Defensa donde se determinan
y comunican los sectores marítimos a cubrir por las direcciones de
disparo de las piezas de 15,24 cms. y se programan las necesidades para un
polvorín correspondiente al Grupo de Baterías de la Posición y la Batería
de Obuses que le esta afecta.
Y
así termina el año 1932.