1936-1939.
TIEMPOS HÚMEDOS
Y
GUERRA CIVIL EN ESPAÑA:
El
año 36 sorprende a nuestra Posición instalando verjas en las galerías
de desagüe de la Batería de 38,1 cm. y reparando las averías que
las recientes lluvias han provocado, y que han inundado la 2ª pieza de
38,1 cm.
También
por efecto de las recientes lluvias las explanadas de las piezas de
15,24 cm. han sufrido algunos desperfectos. Se trabaja en el proyecto
de obras para alojamiento de personal, que había sido ordenado a
finales del año anterior. La tropa de guarnición se aloja en los
barracones que se construyeron para el aparcamiento del material de
montaje de las Bía,s.
En
el mes de Julio se produce el levantamiento nacional y, en los días 2
y 3 de Agosto, las macabras matanzas de la Mola producen un forzoso
relevo en el mando de nuestra Posición. Las baterías de Llucalari,
que de ellas trata el presente trabajo, permanecieron en su sitio,
quizás como mudos testigos, frías, impasibles.
En
este primer año de guerra se realiza un proyecto de enmascaramiento
de la Posición, y al año siguiente (1937) se realizan trabajos de
alumbramiento de aguas subterráneas.
DOS
CURIOSOS DOCUMENTOS:
El
Secretario General de La Federación local de Sociedades Obreras de
Mahón (U.G.T.), en escrito de 17 de Mayo de 1937, le dice al Coronel
Jefe de la Base Naval de Mahón (y a la vez Comandante Militar de
Menorca), D. José Brandaris, lo siguiente: "Habiéndose
presentado a esta Federación Local de Sociedades Obreras el afiliado
DIEGO TORRES SANS, portador de la presente, manifestando que por la
Comandancia de Ingenieros de esta Plaza, le ha sido concedido destino
de guarda parque en la fortificación de San Lorenzo y sabedor de que
en dicha fortificación no existe ninguna cama para poder descansar,
desea que por nuestra mediación sea solicitado de esa Comandancia
Militar le sean habilitadas dos camas puesto que tiene que trasladarse
en el mentado sitio con su familia.- Al propio tiempo manifiesta dicho
camarada que en el caserío del predio denominado "BEQNOU"
del término de Alayor existen once camas las que no son utilizadas
por nadie absolutamente, por si de las mismas, mediante la
correspondiente autorización facilitada por esa Comandancia Militar,
puede trasladar a la citada fortificación de San Lorenzo las dos que
le son de necesidad.- A dicho fin tenemos el honor de poner a la
consideración de Vd. lo anteriormente transcrito, esperando vernos
atendidos."
El
histórico Comandante Militar de Menorca, D. José Brandaris, trasladó
el escrito al Tte. Coronel Ingeniero Comandante D. Manuel Miñambres,
para que le informara.
Este
fue el informe del citado Teniente Coronel: "Tengo el honor de
informar a V.S. que el obrero Diego Torres Sanz, es cierto que ha sido
nombrado guardaparque de las obras que se ejecutan en la Batería de
15,24 cm. de Llucalary, desea pernoctar en la posición y es persona
de confianza. Mahón 21 de Mayo de 1937."
En
1938
se cursa un expediente relativo a que en la 6ª Batería de la
D.E.C.A. (Defensa Contra Aeronaves) hay goteras debido a los huecos
dejados para la instalación de los montacargas. Debe de datar de
estas fechas el posicionamiento definitivo de los cuatro cañones
antiaéreos de 10,5 cm. (centrados en el despliegue de las otras dos
baterías y próximos al acantilado); trasladándose, para ello, desde
la parte más occidental de la Posición, lugar donde se encontraban
instalados en un principio. Dos de ellos son destinados a formar parte
de la DECA interior, artillándose en Son Pomar. Desde Llucalari se
manifiesta que se comenzarán a nivelar las dos piezas restantes tan
pronto como se reciban las órdenes.
Como
ya por ese año los bombardeos aéreos Nacionales sobre Menorca debían
ser muy frecuentes, se ordena disponer cuanto sea necesario para
facilitar a la D.C.A. el material y dirección técnica que precise
para la construcción de repuestos de municiones en las baterías de
Llucalari.
Poco
después, el Teniente Coronel Jefe de la D.E.C.A. propone el derribo
de unas paredes en los locales ocupados por la fuerza en Llucalari,
con objeto de abreviar el camino que conduce desde dichos locales a
las piezas.
El
último documento archivístico de nuestra Posición, referente al período
republicano, es del año 1939; se trata de un expediente ordenando
proceder al estudio de canalización de aguas del local que ocupa la
Dirección de Tiro de Llucalary.
DISUASIÓN:
Según
contaba un oficial legionario alaiorense, que desembarcó con la
expedición Rovira y López Bravo en la noche del 8 al 9 de febrero de
1939 en Ciudadela, la única obsesión de las tropas que eran
transportadas en los navíos nacionales concluía en la amenaza que
para ellos suponía la posibilidad de que las baterías de Llucalari
abriesen fuego contra sus transportes.
Hasta
tal punto fue su temor que, en previsión de tal eventualidad, algunos
oficiales optaron por rasgarse a cuchillo las pesadas botas de media
caña que calzaban, y que en caso de naufragio les hubiesen arrastrado
directamente hacia el fondo del mar. Por esta razón no dejamos de
pensar en que fueron las baterías de Llucalari, junto con sus
hermanas gemelas de toda la isla, las que en su día disuadieron al
General Franco de intentar con Menorca una operación semejante a la
realizada por el republicano Capitán Bayo en las playas de Mallorca y
que, de haber sucedido, habría desembocado en una catástrofe.
Además,
teniendo en cuenta los sentimientos que cobijaban los oficiales
nacionales hacia algunos elementos republicanos de Menorca, el que una
de las condiciones de la capitulación (la de dejar salir de la Isla
solo aquellas personas que no hubiesen cometido crímenes de sangre)
finalmente fuera incumplida por el comisionado nacional Sartorius, que
dejó embarcar a toda clase de gentes, sin control alguno, con tal de
obtener la rendición pacífica de la Isla, nos lleva a reforzar la tesis
de hasta que punto llegó el magnífico poder de intimidación que
produjeron estas poderosas defensas artilladas en el enemigo.
ENTRADA
DE LOS MANDOS
NACIONALES
EN LLUCALARY.
En
Abril de 1939, el General Franco ordenó transportar todos los
documentos existentes, relativos al período "rojo", al recién
creado Archivo de la Guerra Civil en Madrid, que después absorbería
el Servicio Histórico Militar; debe ser por este motivo que, en el
Archivo de Artillería del Museo Militar de Menorca, los documentos
referentes a este tiempo son escasos.
No
obstante, se conservan en buen estado unas Memorias que en Septiembre
de 1939 realizaron los tres oficiales nacionales que fueron destinados
a Llucalari, destacando de entre ellas la redactada por el Capitán
Don Alfonso Fernández Fóurnier, por la sugerente descripción del
panorama encontrado, de la cual extractamos algunos capitulados:
"-Organización
en el Tiro: Es necesario e imprescindible el cambio de personal con
otro de ligeros conocimientos, ya que un cincuenta por ciento de la
actual Batería es analfabeta.
-Transmisiones:
Desconexión o ruptura de cables de la Dirección de Tiro a las cuatro
piezas. No funciona el motor de los teléfonos. No hay transmisiones
exteriores.
-Armamento
portátil: Se carece de fusiles o mosquetones y machetes no pudiendo
efectuarse, por lo tanto, la correspondiente instrucción.
-En
el menaje: No existen cuartos apropiados para el aseo. Se estima
imprescindible la donación de lavabos portátiles, o simplemente
palanganas, para solucionar de momento dicho inconveniente, origen en
la mayoría de los casos de lamentables infecciones. Son necesarias
taquillas o cajones perchas para el uso personal de los artilleros.
-En
el utensilio: En cuanto a lo que se refiere a colchonetas, es tal la
suciedad exterior e interior de las mismas y de su contenido, que
sugiero reponerlas por otras nuevas y quemar las existentes ya que están
la mayoría rotas y son un criadero de insectos y polvo. No existen sábanas
de ninguna clase y es necesaria más ropa de cama.
-En
el acuartelamiento: Los locales dormitorios son antiguos barracones de
almacenamiento de material, de dimensiones tan reducidas que es
materialmente imposible dar cabida a la actual plantilla. Se carece en
absoluto de cuartos de aseo, duchas, retretes y agua; haciéndose
materialmente imposible la higiene personal del individuo y la limpieza
y desinfección de su persona.
-En
el vestuario: Por ser todo el personal de esta Batería, a excepción de
cuatro artilleros procedentes del disuelto Batallón de Ametralladoras nº 36, y habiendo sido muy reciente la infección de piodermitis que han
sufrido su inmensa mayoría, se propone una muda completa por individuo.
El
Capitán de la 6ª Batería (A.A.)".
Hay
un sello que dice "REGIMIENTO MIXTO Nº 6 - 6ª Batería de D.C.A.-"
Finaliza
el año 1939 desartillando la 4ª pz. de 15,24 cm., enviándola a Cataluña
para reforzar las defensas de esa costa y trasladándose las dos pz,s.
de 10,5 a.a., de Son Pomar a Llucalari; todo ello de cara a la nueva
guerra que se avecina.